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Las claves para no improvisar, e incumplir responsabilidades en actividades empresariales

El 40% de los accidentes laborales ocurridos en 2015 en el sector industrial estuvo protagonizado por trabajadores subcontratados. Los informes de las investigaciones de accidentes apuntan directamente a la actividad preventiva y resaltan que existen todavía muchas desviaciones en esta materia.

Controlar con anticipación la concurrencia de actividades es fundamental y para ello el máximo enemigo a batir es la improvisación en la Coordinación de Actividades Empresariales. A continuación, te ofrecemos las claves para conseguirlo.

 

  • Colaboración entre departamentos: Esta tarea no puede depender únicamente del técnico de prevención de riesgos ya que en muchas ocasiones, quienes conocen al detalle las tareas a desarrollar son otros departamentos y por tanto, su participación en la definición de los roles y riesgos puede resultar fundamental para evitar la improvisación, y el incumplimiento.

 

  • Anticipación de procesos: Contar con un proceso en el que los departamentos que se encargan de la contratación de proveedores avisen con tiempo al responsable de prevención favorecen un mejor análisis de la situación de concurrencia.

 

  • Transmisión de información: Una vez se ha estudiado la situación de concurrencia en el centro, el factor más importante de la Coordinación de Actividades Empresariales es el correcto intercambio de información sobre los riesgos existentes en el centro de trabajo, así como establecer las medidas preventivas adecuadas. Esa información debe ser concreta, concisa y clara.

 

  • Evidencias con documentación: La Coordinación de Actividades Empresariales desarrolla un importante papel preventivo de cara a la empresa titular al acreditar que la empresa contratista está cumpliendo con toda la normativa existente. Registrar toda la documentación, de forma ordenada y fácilmente disponible y accesible es un trabajo previo a la realización de la actividad concurrente que puede resultar muy útil en caso de que, pese a las prevenciones realizadas, ocurra el siniestro laboral.

 

El resultado final de una correcta Coordinación de Actividades Empresariales debe evitar evaluaciones de riesgos y planificaciones preventivas genéricas, que imposibiliten que el trabajador desplazado a un centro de trabajo desconocido tenga información sobre los riesgos a los que estará expuesto en el desarrollo de sus tareas, las medidas preventivas y normas de trabajo que tendrá que atender para evitarlos o controlarlos y las limitaciones que tiene sobre sus propias tareas para no afectar a otros trabajadores. La Coordinación Empresarial debe prevenir también a la empresa titular ante los posibles incumplimientos eliminando cualquier posibilidad de responsabilidad solidaria o subsidiaria en caso de accidente laboral. Todo ello, evitando una excesiva burocratización y dedicación de tiempo y recursos.

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